Frituras: sólo ocasionalmente
- 19 sept 2015
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La fritura es un método de cocción en la cual se somete a altas temperatura las grasas, como aceites vegetales o grasas animales, para obtener un producto crujiente.
Este método resulta perjudial para la salud porque altera la composición del medio y de los alimentos sometidos a cocción.
Las grasas animales son en sí "grasas malas" porque contienen ácidos grasos saturados, que aumentan la síntesis de colesterol y por lo tanto, son perjudiciales para la salud cardiovascular.
Los aceites vegetales por otro lado, están compuestos por ácidos grasas mono y poliinsaturados, los cuales se relacionan con efectos cardioprotectores. Sin embargo, durante la frutura, la composición de los aceites se modifica: los ácidos grasos insaturados forman radicales libres (relacionados con el envejecimiento de la piel y con problemas cardiovasculares), y pasan a ser "saturados" por lo que las características beneficiosas, se pierden.
Además, el aceite recalentado produce la formación de acroleína, sustancia irritante y cancerígena.
Con respecto a los alimentos, cocinarlos a baño de frituras, produce pérdida de vitaminas, dado a las altas temperaturas; pierden agua por evaporación; y aumenta considerablemente el valor calórico porque el aceite o grasa del medio es absorbido. La obsorción puede ser entre el 5 y el 20%, dependiendo del tipo de alimento y el tiempo de cocción. Los alimentos con menor contenido grasa en su composición, absorben más aceite. Lo mismo ocurre cuando tienen envolturas como pasta de freír, pan rallado y rebozador.
Por lo tanto, es sumamente importante elegir en la alimentación diaria otros medios de cocción (vapor, hervido, microondas, parrilla, horno, plancha, baño maría, etc) y elegir las frituras sólo ocasionalmente y en lo posible que sean realizadas en casa con aceites nuevos.

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